Hace una semana, la monitora tenía que ir detrás de Claudia para que se pusiera los guantes cuando ayudaba a servir la mesa, o a retirar los platos del almuerzo. Ahora es ésta quien pide vehementemente sus guantes, su gorro, su bata y su mascarilla. La diferencia la ha marcado el curso de Manipulado de Alimentos de Alto Riesgo que ha organizado la Asociación de Personas con Discapacidad Verdiblanca para usuarios y usuarias con discapacidad intelectual de su Unidad de Estancia Diurna con Terapia Ocupacional ‘Juan Goytisolo’.
En total, unas 40 personas se han concienciado de la importancia de hábitos higiénicos tan sencillos como lavarse las manos o no cortar alimentos crudos y cocinados con el mismo cuchillo. El taller, impartido por Roberto Soladana, responsable de nutrición de la FAAM, fue muy visual, con power point y dibujos de fácil entendimiento para estas personas, y mostró cómo un manipulado indebido puede contaminar los alimentos con bacterias y microorganismos. Los asistentes hicieron muchas preguntas, se mostraron muy activos, y especialmente interesados por saber qué es y cómo actúa la salmonella. Todos pasaron el pequeño examen final y en breve recibirán su correspondiente certificado.
Con esta iniciativa, la Unidad de Estancia Diurna con Terapia Ocupacional ‘Juan Goytisolo’ de Verdiblanca, en convenio con la Junta de Andalucía, cumple el doble objetivo de ocupar el tiempo libre y fomentar la destreza manual y creativa de personas con discapacidad intelectual. Como destaca José Gómez Amate, presidente de la entidad, así se fomenta el desarrollo de talleres y actividades que les permiten crear, aprender, relacionarse y formarse al mismo tiempo. Todo ello sin perder de vista la formación en habilidades sociales y hábitos domésticos y cotidianos.
