Verdiblanca sustenta el pivote del reciclaje formativo de la plantilla en el Plan de Formación, inspirado en los principios de la organización de tener a profesionales de alta cualificación y en disposición de la promoción laboral. De este modo, la organización elabora y ejecuta bienalmente un plan de formación integral dual: formación de mantenimiento y actualización de competencias ya adquiridas y formación para la promoción con la adquisición de nuevas competencias.
En base a la ramificación del equipo humano que compone esta organización se estructura el Plan Formativo, atendiendo a las necesidades de cada departamento y de cada puesto de trabajo. Así, toda la organización está trufada con este Plan: Junta Directiva, staff directivo, jefaturas de departamentos, cargos intermedios, personal de técnico, operarios y operarias de los diferentes servicios y comités de empresa.
Para poder ajustar lo mejor posible la demanda a la oferta, Verdiblanca realiza consultas a la plantilla y a sus órganos de representación, elaborando unas líneas de actuación que satisfagan las necesidades formativas y las posibles carencias de la plantilla en sus puestos de trabajo, implementando mejoras en las aptitudes y capacidad de la misma; lo que aumenta el rendimiento global de la organización, ofrece nuevas orientaciones, promociones y oportunidades, aporta nuevos conocimientos y destrezas a la plantilla, mejora y cambia la actitud de la misma frente a las tareas a realizar, se consigue habilidades múltiples al desempeñar distintas funciones y mejora el bienestar y la propia valoración del trabajo realizado con una mayor sensación de satisfacción personal, lo que disminuye el estrés frente a situaciones laborales imprevistas.

