Desde el año 1987 Verdiblanca posee un Centro Especial de Empleo, calificación que nos permite estar inscritos en el registro oficial de centros especial de empleo de Andalucía con el número CEE -29-87/AL/SE como centro multiprovincial, con sedes en las provincias de Almería y de Sevilla (esta desde 2016).
El CEE de Verdiblanca es de iniciativa social, por pertenecer a una entidad sin ánimo de lucro, al estar vinculado totalmente a los objetivos de la Asociación que lo creó. Nuestro objetivo es la inserción socio-laboral de personas con discapacidad; cumpliendo así con el requisito normativo de tener en plantilla a más del 70% con diversidad funcional.
Verdiblanca adapta los puestos de trabajo a las capacidades personales de cada miembro de la plantilla. Para ello se vale de la Unidad de Apoyo que tiene creada con el personal cualificado pertinente. Así se mejora la autonomía personal, se reduce la dependencia y se genera mayor productividad sin restar rentabilidad de los puestos de trabajo ni competitividad en el mercado.
Buena parte de las tareas de esta Unidad comienza en las primeras etapas de la trayectoria de cada profesional, participando y apoyando en los procesos de selección, detectando futuras necesidades de apoyo de las personas candidatas; además de prestarle servicio de ajuste personal y social, según sus circunstancias, con el fin de contribuir a superar barreras, obstáculos o las dificultades que puedan encontrar en su vida laboral.
Los centros especiales de empleo, per sé, perciben incentivos económicos públicos por la generación y mantenimiento de puestos de trabajo para esta población en riesgo de exclusión social. Verdiblanca lo es de iniciativa social, uno más de los centenares que existen en España y que generan más del 75% de la oferta laboral para personas con discapacidad, un valor social que aportamos a la estructura del estado del bienestar. Es decir, una tasa de retorno del 2,91% ya que de cada 100€ que recibimos devolvemos a la sociedad 291 €, repartidos entre salarios (43%), compras a proveedores y suministros (41%) y en devolución directa al estado en forma de impuestos (16%); amén del consumo particular de cada persona empleada.




