La sesión de rehabilitación en el Centro de Fisioterapia de la Asociación de Personas con Discapacidad Verdiblanca ha terminado y Leo, Mª Carmen y María ayudan a una usuaria a volver a su silla de ruedas. Algo que requiere destreza. La animan para que dé por ella misma algunos pasos, vacilantes, para que se esfuerce y participe activamente en la operación, pero al mismo tiempo prestan mucha atención para que no se caiga o se haga daño.

Alcanzar la habilidad necesaria para lograr ese equilibrio supone práctica, y eso es lo que han adquirido estos tres alumnos y alumnas del curso de ‘Cuidador de personas con discapacidad intelectual y física’ del Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES, Fundación de la Unión General de Trabajadores), gracias a las practicas realizadas en las instalaciones de Verdiblanca.

Aquí se han formado sobre el terreno en cómo atender y acompañar fomentando, al mismo tiempo, la autonomía de las personas a su cuidado. Finalizado su periodo de prácticas, serán evaluados y recibirán un certificado con el número de horas desarrolladas.

Estas prácticas docentes han sido posibles gracias a un acuerdo de colaboración entre Verdiblanca y el IFES que arrancó el año pasado y que en 2012 vive su segunda edición. Durante el mes de febrero, y en horario de mañana, el alumnado ha apoyado al resto de monitores y monitoras de la entidad, acompañando a las personas que han acudido a rehabilitación al centro de Verdiblanca y apoyando en sus actividades cotidianas a los usuarios y usuarias de la Unidad de Estancia Diurna con Terapia Ocupacional ‘Juan Goytisolo’ de esta entidad.

“Es muy gratificante, te devuelven más de lo que das”, manifiesta uno de estos cuidadores en prácticas, Leo Murcia, de 48 años, que ya trabaja en el campo de la discapacidad. Su compañera Mª Carmen Sánchez Miras, de 57 años, también tiene experiencia en el sector. No así María Lazo, de 22 años. Los tres coinciden en que se trata de una labor muy vocacional y destacan que “ojalá hubiera más asociaciones como Verdiblanca”.

En su última semana de prácticas se han encargado de visitar domicilios de socios y socias de la entidad con un cuestionario donde se les preguntaba por su grado de autonomía, necesidades y problemas que se les plantean en su día a día en el hogar: movilidad, aseo personal, limpieza de la casa, comidas. Los primeros resultados de estas encuestas avanzan que los usuarios y usuarias consideran insuficientes las horas de atención domiciliaria que reciben con la Ley de Dependencia.

En este sentido, el presidente de Verdiblanca, José Gómez Amate, ha avanzado que ante esta demanda la entidad va a buscar financiación para elaborar un proyecto que dé respuesta a esta gran necesidad del colectivo de personas con discapacidad que son dependientes.